Vacunación infantil
¿Las vacunas son seguras?
Algunas de las vacunas causan dolor, irritación, sensibilidad en el sitio de la aplicación e incluso pueden causar un poco de fiebre, sin embargo ninguno de estos efectos secundarios causan un daño permanente a la salud, como sí lo hacen la mayoría de las enfermedades que previenen.
Existen afirmaciones sobre la relación entre el autismo y la vacunación, sin embargo no hay evidencia médica que respalde estos dichos. Lo que si se ha demostrado en los últimos meses es que los grupos antivacunas al rededor del mundo se equivocaron, pues ahora han reaparecido enfermedades que ya se habían controlado.
En 2015 se produjo un brote de sarampión en California, después de que en el 2000 se considerara una enfermedad erradicada de Estados Unidos. Si no vacunan a los niños, las enfermedades regresan.
¿Cómo surgió el movimiento anti-vacunas?
Todo comenzó cuando el Dr. Andrew Wakefield publicó, en 1998, un artículo en la revista The Lancet, explicando que 12 niños sufrían autismo como consecuencia de haberlos vacunado con la Triple Viral de sarampión, rubéola y parotiditis (paperas).
Entre 2003 y 2008 se desmintió dicho estudio y finalmente en 2010, después de que la revista The Lancet se retractara de dicha publicación alegando información y datos falsos, Andrew Wakefield perdió su licencia como médico, quedando inhabilitado para ejercer la medicina. Fue hallado culpable de fraude y señalado como irresponsable y deshonesto.
Políticas
Política de privacidad
Política editorial
Términos y condiciones de uso
Aviso de privacidad
Acerca de nosotros
Contacto
Nuestros servicios